Archivo de Marzo 2008|Página de archivo por mes
Gracias y adiós

“No puedo parar de llorar…”. Las palabras hacían eco en su cabeza, una y otra vez mientras se repetían ininterrumpidamente. Él caminaba despacio, con alguna carga en su saco azul. Cuán pesada es esa carga! Si tan solo ella supiera que toda su vida está ahora inundada por su llanto!
Tiempo

Es oscuro. Prendo un cigarrillo. Su luz ilumina mis manos y me doy cuenta de lo mareado que estoy. Quizá sea esa pastilla contra la gripe y que da sueño; quizá sea el arrollado de orégano que me hice antes. Mi visión nublada por el sueño me transporta a ese lugar donde voy cuando mis confusiones son más que mis verdades (todo el tiempo).
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